
Los imanes del refri son convencionales y hasta cierto punto aburridos, de menos eso piensa Vadim Ryazanov y por eso diseñó esta catarina-robot gigante, la cual puede moverse por toda la pared de tu refrigerador sin peligro que caiga por las orillas.
Construida de papel maché, utiliza un sensor para saber cuando ha llegado a la orilla y así cambiar de dirección. El costo por construirla ha sido de $30 USD, nada mal si quieres sacarle un susto a tu novia o roomie. Video e instrucciones después del salto
Si deseas saber cómo la hizo, las instrucciones y videos se encuentran en Let’s make robots
Fuente: Enlace
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