Los desarrolladores piensan que la fragmentación en Android es un problema

Google dijo hace poco, en el evento Google IO 2011, que Android no es una plataforma "tan" fragmentada, pero muchos desarrolladores (86% según Fortune) piensan que dicha fragmentación en Android es un problema real.

Primero, algo de contexto: los desarrolladores hablan de diferentes tipos de framentación:

1. De hardware: diferentes resoluciones de pantallas, rendimientos, formas o hasta de características

2. De software: diferentes versiones de Android, APIs que cambian o que ya no funcionan, personalizaciones por parte del fabricante o del carrier.

En teoría, la fragmentación de hardware puede resolverse con una serie de chequeos a nivel de aplicación. La meta es detectar si el hardware puede correr una aplicación de forma correcta: que corra si lo anterior es positivo; si no, muestra un mensaje y se cierra. Los desarrolladores, especialmente en el mundo del PC, están acostumbrados a esto.

La fragmentación del software puede ser un problema mayor, aunque la mayoría de los desarrolladores saben como lidiar con fragmentaciones en sistemas operativos. El problema real es la personalización del mismo, y porque Android está abierto para que cualquiera aplique sus modificaciones, hay muchos fabricantes que lo hacen y no siempre hay una forma de indicarle a una aplicación respecto de los cambios. Incluso si las hubiera: todo puede personalizarse, por lo que el número de verificaciones podrían ser altamente inconvenientes en una aplicación.

Los cambios pueden ser simples, desde tamaño, estilo o color. Y eso puede llevar a texto negro sobre un fondo negro, o botones demasiado grandes para áreas pequeñas. Parecen cosas sencillas, pero más y más desarrolladores están ahora listando en sus contratos un número limitado de dispositivos en los que garantizan el funcionamiento de sus aplicaciones. Y obviamente, hay un recargo extra para probar (y arreglar) una aplicación en equipos adicionales.

Una de las características principales de Android es que es gratis, abierta, y personalizable, pero esto crea un puñado de efectos laterales que van desde fragmentación, hasta retrasos en actualizaciones. Además, las mismas personalizaciones a veces son cuestionables, especialmente las que aplican las compañías telefónicas. HTC Sense es la excepción a la regla.

Ya se comenta que Google está pensando en limitar y restringir la profundidad de las personalizaciones, y asi darle a los desarrolladores de Android un ambiente más consistente para trabajar. Mientras tanto, Android sigue manteniendo sus dos ventajas primordiales frente a sus competidores como Symbian y Windows Phone: es bueno, y es gratis.

 

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