Corning Gorilla Glass quiere llenar de pantallas ultrarresistentes el interior de los coches

corning

Es un viejo conocido en el mundo de los dispositivos móviles pero el resistente cristal que recubre muchos smartphones y tablets podría estar presente en breve en el interior de nuestros automóviles, sustituyendo los salpicaderos actuales, llenos de botones, por una superficie de cristal muy resistente que protegería la pantalla táctil que facilitará que manejemos los controles deseados.

En el pasado evento CES de Las Vegas la marca Corning, creadora del cristal Gorilla Glass habitual en smartphones y tablets, presentó un espectacular prototipo de salpicadero de automóvil completamente realizado en cristal bajo el que se situaban pantallas táctiles que facilitan al conductor su interacción con el vehículo.

Es cada vez más frecuente ver en los cuadros de mandos de los automóviles una pantalla para geoposicionamiento y ocio pero algunos han ido más allá como Tesla, cuya consola central es una pantalla de gran tamaño, nada menos que de 17 pulgadas. Pero esto podría ser sólo el comienzo. Tanto como que la propuesta de Corning consiste en convertir en cristal hasta el 95 % de la consola central. Esto podría dar lugar, por tanto, a una completa revolución en el aspecto de los automóviles de un futuro no demasiado lejano.

De hecho ya hay cada vez más modelos que apuestan por convertir el cuadro de relojes e indicadores frente al conductor en una pantalla, normalmente no táctil por razones de seguridad al interferir el volante con el brazo del usuario, por lo que ya se están dando los primeros pasos para ampliar la superficie acristalada y “apantallada” en torno a los ocupantes de los vehículos.

Una de las ventajas de eliminar los distintos botones y controles físicos de los salpicaderos y consolas es reducir los fallos en los mismos producidos por roturas de los materiales plásticos, los defectos e irregularidades en los mecanismos producidos por su propia naturaleza móvil o simplemente por el polvo.

Además los controles podrían actualizarse o modificarse mediante  software o incluso personalizarse por completo. Todo ello sin necesidad de visitar el taller, igual que como actualizamos o personalizamos nuestro móvil.

Por otra parte el precio del cristal Gorilla Glass podría reducirse si se emplea también en las ventanillas, al aumentarse la producción y disminuir el coste de fabricación por las economías de escala asociadas, lo que además podría tener otro efecto beneficioso en los automóviles al presentar en igualdad de resistencia un menor peso, lo que reduciría el consumo de combustible (o de energía, si hablamos de vehículos eléctricos).

 En este caso tendría aún más interés para algunos la posibilidad del oscurecimiento activable de este tipo de cristal: adiós a las cortinillas.

 

 

Tags :