Así rodaron la espectacular secuencia de Quicksilver en “X-Men: Apocalipsis”

quicksilver

La impresionante exhibición de sus capacidades en "X-Men: días del futuro pasado" nos dejó a todos con la boca abierta. A ritmo de "Time in a bottle" resolvió en un suspiro la complicada fuga de Magneto. En la continuación de dicha película era necesario mantener el nivel... y para muchos hasta se ha superado.

Se está convirtiendo en una seña de identidad de las películas de este reinicio de los X-Men. Las dos últimas películas han contado con el mutante más veloz del planeta salvando la situación en menos tiempo del que dura un parpadeo. Y si en la entrega anterior a decir de muchos protagonizó la mejor secuencia del film en la recién entrenada “X-Men: Apocalipsis” también es generalizada la opinión de que el momento de la “extracción” de mutantes de la escuela del profesor Xavier es también el mejor de la película.

Y no es sencillo técnicamente conseguirlo. Nada sencillo.

Muchos podrán pensar que toda la secuencia no es más que una sucesión de planos generados por ordenador con efectos digitales pero la verdad es bastante diferente. La edición digital está presente pero la gran mayoría de los decorados, las explosiones, los objetos que salen volando y los propios protagonistas de la acción son completamente reales.

Una composición entre vertiginosos travellings de cámaras lanzadas a mareantes velocidades por en medio del caos y la destrucción con los planos de actores colgando de cables o el protagonista sobre una cinta en la que corre frente a la cámara.

La responsabilidad constituye al sistema de cámaras Phantom, capaz de capturar miles de fotogramas por segundo, lo que al reproducirlos a la velocidad habitual cinematográfica de 24 fotogramas por segundo permite algo muy similar a “congelar el tiempo” y así nos da tiempo a ver las evoluciones de alguien tan veloz como Quicksilver, que haciendo honor a su nombre (en español, Mercurio, como el metal que permanece líquido a temperatura ambiente) es casi incapaz de permanecer quieto.

En el siguiente vídeo puedes conocer algunos de los trucos y técnicas que emplearon en el rodaje de tan espectacular secuencia, incluidos tubos que proyectan aire a gran velocidad sobre el rostro del actor Evan Peters para generar sobre su piel el efecto de que realmente está corriendo a una velocidad inimaginable.

Y mientras le vemos correr y salvar a todo el mundo, otra canción que ambienta plenamente la época en que se sitúa la acción, en este caso “Sweet dreams (are made of this)” del grupo británico Eurtyhmics. Y mientras esperamos una futura secuencia de Quicksilver a la altura de las circunstancias en la próxima película de los X-Men ambientada ya en los 90, se admiten apuestas… ¿le veremos correr mientras suena “Smells like teen spirit“?)

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