Por esto la Casa Blanca defiende a Apple ante la reclamación de impuestos en Irlanda

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Si hubiera que resumirlo para que cupiese en un tuit sería muy sencillo: los impuestos que reclama la Comisión Europea dejarían de ingresarse en las arcas del Tesoro estadounidense. Aclararlo ya puede resultar algo más complejo, pero esta es la esencia.

Cuando la Comisión Europea anunció su conclusión de que Apple había dejado de ingresar 13.000 millones de euros en impuestos a la Hacienda de Irlanda todo el mundo se apresuró a aventurar un mal trago para la empresa de Cupertino pero pocos advirtieron que detrás de la encendida diatriba con la que la decisión fue acogida desde la Casa Blanca se escondía el escozor por una decisión que también afectaba (y en gran medida) al Departamento del Tesoro estadounidense.

La razón es compleja pero no complicada. Para contrarrestar una doble imposición los tributos por actividad económica se pagan en un único espacio fiscal, y por tanto si la Unión Europea reclama que en su territorio no se ha efectuado correctamente dicho pago el problema le llega al territorio donde sí se efectuó, en este caso Estados Unidos de América.

De hecho el dolor de cabeza no sería tanto para Apple como para el propio Departamento del Tesoro estadounidense (equivalente allí al Ministerio de Hacienda) puesto que la empresa de Cupertino podría solicitar un crédito de reposición tributaria que permitiría rebajar su factura impositiva en Estados Unidos debido a la legislación local que permite equiparar dicho crédito por el monto total de los impuestos pagados en el extranjero. En resumen, Apple podría pagar los 13.000 millones de euros reclamados por la UE y el Tesoro estaría obligado a conceder un préstamo de 13.000 millones.

A nadie le hace gracia que le reclamen una cantidad importante de dinero por impuestos que presuntamente no se habrían abonado correctamente, pero si hay alguien obligado a concederte un préstamo por el total de lo que se te reclama, el dolor de cabeza se extiende a otra cabeza. De ahí la encendida defensa que desde la Casa Blanca se ha hecho de Apple y el ataque a la Unión Europea y su política fiscal. La “intromisión” que se señala sobre la soberanía tributaria de los países miembros responde precisamente a uno de los principios esenciales de la UE en el que se ceden parcelas nacionales de soberanía política y económica ante los órganos supranacionales comunitarios.

El problema añadido para el Tesoro es que los 13.000 millones reclamados a Apple se ciñen a una única empresa multinacional estadounidense. Detrás vienen Amazon, Faebook, Google, McDonalds´s, Starbucks.

El secretario del Tesoro, Jacob J. Lew, señala que es inadecuado que la UE trate de aplicar medidas legales de manera retroactiva al referirse a impuestos que considera no abonados en ejercicios anteriores, fruto de un acuerdo años atrás entre la Hacienda Pública irlandesa y Apple,  pero desde la Comisión se argumenta que dicho acuerdo vulnera las normas comunitarias de competencia y se considera esas exenciones fiscales como ayudas estatales ilegales. Algunos expertos legales explican que desde el punto de vista del Tesoro la situación supondría el equivalente a correr con los gastos de subsidiar a los gobiernos comunitarios a través del crédito que estaría obligado a abonar a Apple para que esta empresa cumpliese con lo que pide la Comisión Europea. Una curiosa vuelta de tuerca a una medida que se instituyó por el Tesoro en 1918 precisamente para evitar la doble imposición y que las empresas estadounidenses no paguen impuestos dos veces, en el extranjero y en casa.

En este sentido Apple es la empresa que más podría beneficiarse del crédito de reposición tributaria, un negocio lucrativo para grandes empresas estadounidenses que acumulan ingentes cantidades de dinero en países distintos a Estados Unidos. Se calcula que General Motors tiene unos 119.000 millones de dólares en el extranjero, Microsoft 108.000 y Alphabet (matriz de Google) 47.000 millones. Casi habría que sumar a las tres para equipararlas con los más de 232.000 millones de dólares que se calcula tiene Apple en metálico, 212.000 millones fuera de Estados Unidos.

El problema para solicitar esos créditos es que la empresa primero debe repatriar los fondos a Estados Unidos y para minimizar el efecto se suele intentar equiparar la cantidad con la que la empresa en cuestión debería abonar al Tesoro. Si la cantidad repatriada produce un desequilibrio (como sucedería con los famosos 13.000 millones que según la UE debió abonar Apple en Irlanda) será el propio Tesoro al que se le compliquen las cosas.

Mientras, y para terminar de complicar la situación, el Business Roundtable, una asociación de grandes multinacionales estadounidenses, ha dirigido una carta a todos y cada uno de los primeros ministros y presidentes de gobierno dela Unión Europea advirtiendo, casi podría decir que amenazando, con posibles efectos adversos para la inversión extranjera en Europa en caso de no variar la situación con respecto a Apple.

Business Roundtable (literalmente, Mesa Redonda de Negocios) representa entre otros a empresas como Accenture, American Express, Boeing, General Electric, JP Morgan… y explica en su dura misiva que la Comisión Europea no debe seguir adelante con al procedimiento abierto sobre Apple pues podría provocar un efecto negativo para que empresas estadounidenses continúen con sus inversiones en Europa o se planteen otras nuevas.

A modo de recordatorio Business Roundtable añade el dato de que las empresas estadounidenses ingresan anualmente 7 billones de dólares en la UE y emplean a 16 millones de trabajadores comunitarios. Y es que no hay nada en la vida como tener amigos.

 

 

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