Facebook desarrolla una inteligencia artificial que resulta ser imbatible en el “Doom”

doom

Ríete del ordenador capaz de tumbar a los campeones mundiales de ajedrez. Los Deep Blue y Watson de IBM son una aburrida y obsoleta antigualla al lado de la inteligencia artificial que han adiestrado los chicos de Mark Zuckerberg para que sea capaz de mojarle la oreja no a uno sino hasta a ocho contrincantes en el ya clásico juego "Doom".

Por el momento es lo único que sabe hacer VizDoom, la inteligencia artificial desarrollada por Facebook, pero para ser su única habilidad resulta insuperable en ello.

Y es que precisamente los títulos multijugador (el mismo Doom entre ellos) llevan desde sus inicios siendo ejemplos de inteligencia artificial dado que los enemigos suelen estar dotados de una muy básica capacidad de actuación en solitario o como reacción a nuestra presencia, pero aunque se ha ido elevando con los años el nivel de complejidad en los actos y el comportamiento de estos bots faltaba poner a una inteligencia artificial a competir saliéndose de los habituales parámetros consistentes en “atiborrar” a dicha IA con un atracón de datos y variables a los que respondería en función de diversas reglas preestablecidas y en su lugar facilitarle (como sucede con los jugadores humanos) simplemente los datos que aparecen en la pantalla del jugador para que a partir de esa información sea capaz de tomar sus decisiones y actuar conforme a lo que sucede en su entorno.

Adaptando sus estrategias a la experiencia que va adquiriendo paulatinamente, esta IA llega a tomar sus propias decisiones de la misma manera como lo haríamos nosotros mediante el tradicional método de “ensayo y error”, aprendiendo de lo que no salió bien anteriormente para no repetirlo y tomando buena nota de lo que sí sirvió de algo para tenerlo en cuenta en lo sucesivo.

Para comprobar la efectividad del desarrollo de distintos tipos de IA se ha celebrado una competición que tuvo un ganador (F1 por parte de Facebook) y un finalista (IntelAct por parte de Intel). La prueba era sencilla: una partida a muerte en un mapa que los competidores ya conocían, con una única arma disponible (el lanzagranadas) y con diversa munición y kits de salud disponibles. Los resultados para ambas IA podéis comprobarlos en los vídeos que incluimos al final de este texto.

A pesar de haber quedado segundo clasificado el mérito del equipo de Intel podría ser más reseñable por una sencilla razón: el mapa en el que competían era inédito y existía una variedad de armas a elegir que hacía más complejas las decisiones a tomar por la IA, por tanto el proceso de aprendizaje no se apoyaba en experiencia previa.

Un logro impresionante aunque quizá muchos empiecen a preocuparse porque alguien esté adiestrando a una máquina para ser lo más eficiente posible en enfrentamientos armados.

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