Nuevo accidente de un coche autónomo de Google

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Todo irá bien mientras cada vez que uno de los automóviles autónomos de Google sufra un accidente le demos tanta relevancia como para merecer un titular. Significará que es realmente excepcional en lugar de algo cotidiano.

No se trató de un choque de gravedad el accidente que ha tenido uno de los coches autónomos de Google, pero su piloto-supervisor ingresó voluntariamente en un hospital cercano para cerciorarse de que no había lesiones de consideración, tras lo que recibió el alta.

Aunque se ha conocido ahora el accidente tuvo lugar el pasado 23 de septiembre en Mountain View, la localidad de California donde Google tiene su sede. En concreto fue uno de los automóviles Lexus que la marca emplea en su flota de vehículos de conducción autónoma que cruzó una intersección en la avenida Phyllis. Los sensores a bordo detectaron un vehículo cuya trayectoria indicaba que iba a saltarse un semáforo en rojo. El vehículo autónomo de Google inició la activación automática de la frenada y el piloto-supervisor trató de hacerse con el control manual del vehículo aunque no con la suficiente velocidad.

El otro automóvil efectivamente se saltó el semáforo en rojo colisionando a 45 km/h contra el coche de Google que en ese momento circulaba a una velocidad de 35 km/h, por lo que la colisión se saldó con daños materiales de consideración en ambos vehículos y afortunadamente sin lesiones en los ocupantes de ambos automóviles.

Es uno de los accidentes más graves en los que se ha visto envuelto uno de los automóviles autónomos de Google pero al menos en este caso puede alegarse que el causante fue el otro vehículo y que no hubo tiempo material para una reacción ni del propio sistema de conducción automatizada ni del propio piloto-supervisor humano.

 

 

 

 

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