Los primeros Volvo autopilotados no se distinguirán del resto para no sufrir “ataques” de otros conductores

Autonomous driving

Gran Bretaña será uno de los primeros países donde comiencen a funcionar los automóviles autopilotados de Volvo pero la marca sueca no quiere que sus vehículos llamen la atención con respecto a sus funciones y por ese motivo va a hacer todo lo posible porque no haya signos externos que os distingan del resto de coches sin esas capacidades para evitar que otros usuarios de la vía intenten obstaculizar su marcha provocando que actúen los mecanismos de seguridad que le hagan detenerse o desviar su marcha.

Somos así de gamberretes. Si nos dicen que el coche que llevamos detrás se conduce de forma automática sin necesidad de que el conductor esté atento a la conducción es posible que intentemos frenar de manera brusca para comprobar si efectivamente reacciona y se detiene. O si lo llevamos en el carril de al lado quizá intentemos iniciar una maniobra de invasión de su carril para ver si es capaz de esquivarnos.

En Volvo llevan décadas anteponiendo la seguridad y adelantándose a situaciones similares a las descritas se han propuesto ir más allá y para no despertar ese malsano interés en comprobar si la tecnología del coche sin necesidad de conductor es eficaz van a tratar de eliminar cualquier signo externo que permita identificar a un coche de conducción automática de otro que no lo sea para evitar la tentación de que otros usuarios de la vía traten de comprobar la efectividad de sus capacidades.

Será en 2018 cuando Volvo inicie la actividad de sus vehículos autopilotados en Reino Unido y pretende por tanto que sean vehículos de lo más discreto, en el sentido de que no puedan distinguirse de los mismos modelos que carezcan de esas funciones, buscando minimizar las posibles reacciones adversas del resto de los usuarios de la vía ante su presencia que pudieran desembocar en acciones potencialmente peligrosas por esa posibilidad de algunos conductores curiosos de comprobar si realmente el coche de marras puede prescindir o no del conductor humano.

Y aunque pueda parecernos una prevención rayana en lo paranóico existe un reciente informe que ha demostrado que los conductores se muestran más agresivos cuando detectan un automóvil de conducción automatizada a su alrededor debido a un prejuicio de que ese tipo de vehículos se “aprovecharían” de una supuesta mayor precaución que el resto de automovilistas mantendrían ante un coche de este tipo.

La base de esa conclusión sería que dado que el automóvil autopilotado debe proteger a sus ocupantes, ante un movimiento brusco de otro vehículo tendería a frenar o esquivar, lo que permitiría tomar ventaja con una conducción más agresiva a la que no respondería igual un conductor humano que uno robotizado.

En Volvo creen que si un conductor detecta mediante los habitualmente aparatosos signos externos la presencia de un coche de conducción automatizada ello serviría como reclamo para practicar una conducción más agresiva, de manera que evitando esos signos externos se minimiza este tipo de conducta.

 

 

 

 

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